jueves, 15 de noviembre de 2007

EL NACIMIENTO DE DIANA



Anoche tuve un sueño.

Soñé que dentro de mi ser

habitaba una paloma

grande y muy hermosa.

Ella no se veía feliz.

Yo me sentía incomoda.

Tímidamente le pregunté:

Paloma dime quien eres.

Soy tu alma acongojada.

Soy pura e inocente

pero me tienes encarcelada.

Mis alas se atrofiaron,

mi cuerpo siento inerte.

Clamaba por su libertad.

Sus gritos me atormentaban.

¿Cómo dejar que saliese?

Su parto me iba a desgarrar.

Le tenía miedo al dolor.

A perderme. A quedar vacía.

A no poder tenerle más.

Temía la soledad.

Sería duro dejarla ir.

Me costaba la decisión.

Miré y observé mi cuerpo.

Ví que no era mas que un disfraz.

Una funda, un mero vehículo

del alma hacia la libertad.

Pero este cuerpo no era yo.

Entonces la duda se disipó.

Rápido se esfumó el miedo,

dando paso a un tímido valor.

En un duro acto de amor,

por mí misma y por mi alma,

acto sencillo y abrumador,

dejo que me rompa el vientre

extienda sus grandes alas

y vuele alto hacia el sol.

Anoche tuve un sueño,

que hoy me parece realidad.

Soñé que yo era paloma

que libre cruzaba el cielo

gozando de la eternidad.

J.DIANA

1 comentario:

Aurora dijo...

Tu eres paloma, eres vuelo... precioso poema y fantástica pintura.